En busca de las mejores gafas de natación

Encontrar el par de gafas de piscina ideal puede suponer un gran reto. Las opciones en el mercado para las gafas de natación son casi infinitas, por lo que conviene recordar los aspectos a tener en cuenta a la hora de buscar las gafas que mejor se adecuen a nuestras necesidades.

 

 

Las lentes

A la hora de buscar las gafas que mejor encajen, lo más importante es entender las diferentes partes de que se componen. El elemento principal y más importante son las lentes.

 

Debemos asegurarnos de que tengan el tamaño apropiado para encajar alrededor del ojo. Si es demasiado grande el agua acabará filtrándose al interior por aquellas zonas en las que la lente no se amolda a nuestra cara. Si, por el contrario, es demasiado pequeño, es probable que terminemos con los ojos al borde de la protrusión y un dolor de cabeza terrible.

 

Otra característica a tener en cuenta a la hora de valorar las diferentes lentes es el tintado de las mismas. Unas gafas con tintado oscuro nos pueden servir tanto para piscinas de interior como exterior, aunque nunca cuidarán nuestros ojos de los rayos del sol como lo hacen las gafas con cristales de espejo y protección ultravioleta.

 

Las gafas con tintado ligero son adecuadas para aquellos que gustan de los baños tempranos antes de la salida del sol, o para llevar en piscinas con escasa iluminación.

 

Una buena forma de comprobar si los cristales se amoldan a nuestra cara consiste en ajustarnos las lentes a la cara hasta que hagan ventosa y comprobar si aguantan sujetas unos cinco segundos sin ayuda de la sujeción elástica.

 

 

El puente

El puente sujeta los dos cristales y puede ser ajustable o no ajustable. Si el puente se ajusta a un tamaño indebido puede ocasionar irritación en la piel y es posible que afecte a la calidad de la succión de las lentes.

 

Los puentes no ajustables, por lo general, ofrecen menos posibilidades de ajuste que pueden resultar en filtraciones indeseadas de agua. Aunque existen gafas de puente fijo que ofrecen mayor resistencia a la entrada de agua que las gafas normales, a costa de un aumento considerable en su tamaño.

 

 

La sujeción elástica

Las gafas de piscina vienen con diferentes tipos de sujeción. Las gafas de tira única suelen causar mucha presión en un solo punto y pueden generar incomodidad o dolor. La doble tira, o la tira que se divide en dos, ofrece una mejora considerable de sujeción, y ofrece facilidades a los nadadores de pelo largo a la hora de hacerse una coleta. Deben ajustarse a la altura de los ojos o por encima de estos.

 

Es recomendable también comprobar el grosor y anchura de estas tiras de sujeción para hacernos una idea de su durabilidad. Todos nos hemos calzado unas modestas gafas de natación que cumplían con su cometido, pero sus elásticos no superaron el mes de vida.

 

Por último, es interesante comprobar en qué parte de las gafas se ajusta el tamaño de las tiras de sujeción, ya que los nadadores de pelo largo preferirán que el ajuste se realice en la lente, pues aquellas que lo tienen en la parte trasera o lateral pueden provocar enredos en el cabello.

 

Como veis las opciones a sopesar son muchas, sin pasar a valorar las cualidades estéticas de unas y otras. La decisión final reside en el usuario. Todo gran nadador debería encontrar unas gafas de piscina que le protejan del cloro y los rayos UV.

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