Gafas de sol, un complemento obligatorio

Las gafas de sol son el complemento perfecto para una tarde de piscina. Pero no debemos olvidar llevarlas siempre encima a lo largo de las temporadas más brillantes del año, incluso fuera del verano, pues su valor protector es inestimable.

 

Muchos se excusan con argumentos típicos como el “no me quedan bien”, o “no dejo de perderlas”. Pero ello no debería de ser razón para atravesar desprotegidos veranos enteros sin ellas.

 

Para muchos su precio es lo más descorazonador. Está claro que las más caras son más agradecidas de llevar, pero lo importante en el hábito de llevar gafas de sol es protegernos del sol, y hay opciones económicas para preservar nuestra integridad por poco dinero.

 

Económicas, pero de buena calidad. A la hora de elegir unas gafas de sol lo primero que debemos buscar es que tengan una protección del 100% contra rayos UVA y UVB, además de un cristal generoso que cubra bien los ojos y sus alrededores. Que estén disponibles en rojo o negro, no debería importarte tanto.

 

Estas son algunas razones por las que se recomienda el uso de gafas de sol que hemos recopilado para meterte un poco de miedo:

 

 

Gafas de sol para prevenir la enfermedad

Degeneración macular, cataratas, glaucoma, cáncer de piel… La lista de enfermedades que el sol ayuda a desarrollar es larga y terrorífica.

 

Ya no solo es cuestión de perder la visión o tener que someterse a cirugía. El 10% de los cánceres de piel aparece en la zona ocular y sus alrededores. De ahí la importancia de disponer de unas lentes de cierto tamaño desde las que mirar.

 

 

Protección contra la materia

El viento puede traer algún que otro disgusto en su agradable soplido. Seguro que muchos odian la arena de la playa no solo por quedarse entre los dedos sino también por su increíble capacidad para saltar directamente a nuestra retina.

 

Los usuarios de piscina pueden librarse del engorro de la arena, pero el polvo y los desechos vegetales tienen igualmente la manía de repostar con frecuencia en nuestro párpado.

 

 

Mayor seguridad al volante

Seguro que más de uno lleva un par de gafas de sol en la guantera de su coche para cuando el parasol no es suficiente. Es una práctica conocida que se hace más por el bien de la seguridad vial que de la protección solar.

 

Así que si llevas un par de gafas en el coche pontelas en el momento en que el sol te alcanza la cara, aunque todavía no se haya visto mermada tu capacidad de conducción.

 

 

La vida en alta resolución

Ya no es solo por salud. Ponerte unas gafas con un cristal de calidad mejora notoriamente la forma en la que recibes la vida. Aumenta la nitidez y el color y aporta muchísimo descanso al no obligar a los ojos entornarse con el mínimo rayo de luz.

 

Nosotros lo tenemos claro, y por eso tenemos un par de gafas de invierno, otro de verano y otro, más desenfadado, para llevar esos días en los que todo apunta a que vas a perder los cristales.

 

El ceño fruncido nunca fue sexy. Ponte tus gafas de sol hoy.

Síguenos

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *